Todo empieza en el aula: despacio, con tiempo, avanzando....
- Carla Fachinelli

- 10 jul 2019
- 2 Min. de lectura

El equipo de especialistas japoneses trabajo varios días mirando evaluaciones y diseños curriculares en el Ministerio de Educación. Miraron carpetas, hablaron con especialistas y finalmente comentaron: nos parece muy complejo el comienzo del currículum, los primeros grados, la sensación es que arrancan muy arriba, pareciera que quieren que los chicos vuelen, sin carretear antes. Luego se achata y no avanza, se queda en producciones mediocres, cambia la pendiente". Me quedé pensando algo de lo que decían era cierto, nos costaba darles tiempo a los chicos para que manejaran las cosas básicas antes de empezar a exigir, a pedir más. Los que nos planteaban era por ejemplo que empezábamos a trabajar por el tipo de texto, de interlocutores, las razones por las cuales el texto fue elegido, antes que los chicos pudieran escribir con algún nivel de claridad y corrección.
No les dábamos tiempo asegurarse, de "poder" con lo básico, de sentirse seguros y ya empezábamos a correrlos con cuestiones conceptualmente más complejas, difíciles de asimilar. Ellos proponían arrancar de lugares más básicos, más claros, leer y escribir con la mayor claridad posible, con autonomía, sintiendo que pueden. Se trata de etapas consecutivas, garantizar la primera para avanzar en la segunda, estimular, desafiar pero "sin hacer correr" a los chicos en su desarrollo. Nos cuesta asumir la idea de que debemos ir por pasos, de que debemos garantizar lo básico antes de avanzar en cuestiones más creativas o complejas. Necesitamos asumir que vamos a ofrecer a los chicos un marco organizador para ir aprendiendo, partiendo de lo que pueden para aprender lo nuevo, pero sin pedirles más de lo que puedan dar. No está mal mirar el progreso, las nuevas tecnologías, los nuevos conocimientos, pero todo eso debe crecer sobre bases sólidas, sobre saberes fundamentales que estén asentados, e ir avanzando en pasos. Aprender requiere de un encuadre, ideas previas que interactúan con nueva información, que desemboca en la construcción de ideas nuevas que nos permitirán pensar luego, en otras más complejas. Todo eso requiere de un marco solido, un tiempo y espacio para pensar. Por eso los conocimientos de los que se dispone son pre-requisitos para crecer, para ir aprendiendo. El manejo de una Institución Moderna requiere de pautas y un ordenamiento para avanzar, necesitando los estudiantes a la vez, estímulos y pautas, encuadres, espacios y momentos para la creatividad, que le faciliten el deseo de avanzar y la necesidad de entender el camino en un marco de normas claras, estables y eficaces que los cuide a ellos y a su proceso de aprendizaje. A partir de allí, la dinámica adquirirá rica plasticidad, podrá tomar formas diferentes, habrá más lugar para las elecciones por intereses, para los proyectos grupales, para las propuestas más imaginativas de cada uno. En particular para los chicos de sectores sociales más desfavorecidos, este es un camino que favorece mucho el tránsito por la escuela, la gradualidad en la exigencia y aprendizajes demandados, les permitirá un tránsito de avance progresivo, tranquilo y más seguro. Argentina avanza en un proceso electoral, dejemos de imaginar mundos irreales y empecemos por construir un encuadre escolar claro y simple, que permita avanzar a niñas, niños y jóvenes como lo merecen. El desafío es que todos lleguen y eso requiere que los acompañemos.
Gustavo Iaies



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